Como siempre, debes tener tu bici en perfectas condiciones. Esto es más importante si vamos a hacer desplazamientos largos y no vamos a tener ningún medio de transporte alternativo por el camino (metro, tren, autobús) que poder utilizar en caso de avería. Los puntos básicos a revisar son:
-Ruedas: que estén en buen estado y con la presión adecuada, ni mucha ni poca. Otra cosa importante es que estén bien montadas. No sería la primera vez que veo un rueda rodando sola por culpa de un cierre rápido mal apretado
-Frenos: deben funcionar correctamente y tener las pastillas (tanto si son de disco como de llanta) en buen estado. Esto tiene una importancia vital en rutas con agua y barro, que literalmente se comen estos componentes
-Comprobar el estado de la cadena y si esta muy estirada. Si llevas más de 2.000 km por montaña puede que sea hora de cambiarla y mejor en casa que en la montaña
-Comprobar ajuste correcto de los cambios y el estado de los cables. Llevar todo bien engrasado
-Verificar holguras en la dirección, bielas, pedales, bujes, horquilla, piñones. Si se ve alguna, repasar los tornillos correspondientes.
Lógicamente no siempre hay que estar mirando todo esto. Por ejemplo, si hago mis típicos recorridos por cerca de casa, la echo un ojo una vez a la semana. Pero si me planteo una ruta larga por montaña de verdad, si que le presto más atención.
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